jueves, 7 de mayo de 2026

Primavera: Poema 1

El tiempo nos paladea, infinito.

Y, de vez en cuando, un vals.


En él revolotean las golondrinas 

al cielo de mi plácido jardín.


Sus vuelos intensos, 

íntimos,

raudos, 

cruzan el misterio

del azul ,

del que también son.

Parte y rasgadura.


De vez en cuando,

plena conciencia de libertad,

un pestañeo,

y otros mil años, 

despacios,

eternos

e inexplicables:


inmensidad del tiempo lento

que cabe

en el movimiento 

de un único,

rápido,

vívido,

vals.


 (C) Mon Gómez, 2026




Primavera: Poema 2

                           . 

Voy a pintarte una amapola,
roja.
Sorprendentemente frágil,
inexplicable,
un fuego sin incendio,
que amanezca,
impertérrita, en su esencia...

Será la primera primavera
de cada estación,
colgada, fogosa,
en el salón.

Ésta sí, dejará tocar su textura oleaginosa,
de lienzo fresco,
y traerá al mar de las olas de tus neuronas,
aquel arpa de hierba de ensueños,
tintada al viento,
donde descansa 
la amapola perfecta.

Qué tristeza que no huela...
a flor,
¿verdad?

Y es que, ciertamente,
las amapolas
nunca fueron rosas.
...ni olieron fragantes,
verdaderas,
silvestres,
en sedas,
espinosas,
ni  la yema de los dedos se reconoció en ellas...

Rosas siempre primeras,
sutil tacto y aroma
del amor elegido,
del misterio  
que toma camino
y se va abriendo,
con tiempo,
pétalo a pétalo,...

¿Ser rosa.., 
o ser amapola...?

(C) Mon Gómez, 2026



Amapola


jueves, 10 de abril de 2014

El segundo parto

Son las cuatro de la mañana y no puedo dormir. Es mi segundo embarazo, semana 33. Empiezo a pensar en el nido y crece la necesidad de tenerlo todo listo. Me levanto a bichear sobre segundos partos y me encuentro este emocionante artículo de un parto en casa. Esta vez he planteado mi parto en un hospital, en Cádiz, en pleno carnaval. Pienso si no estaré loca por irme allí al leer esta experiencia.