martes, 11 de junio de 2013

ESCUELAS ALTERNATIVAS, ¿QUÉ OPINAS?




Nosotros no vivimos, cuando éramos estudiantes, esta escuela que aparece en los primeros minutos del programa que os enlazo.
Casi siempre, admito, las cosas se idealizan cuando se ven en los medios de comunicación, en otras ocasiones se endemonizan, mas sirva como acercamiento.
Nosotros no vivimos esta escuela basada en estos principios que sabemos sanos tampoco como profesorado.
La tensión social, la presión competitiva, genera fuerzas conflictivas en nuestras escuelas. Pero no ayuda a aprender, sí a "sacar un 9 o 10". Pero "sacar un 9 o un 10" no es siempre sinónimo de haber aprendido en profundidad, de manera duradera o cuestiones vitales, importantes para evolucionar. 
Estar en las buenas emociones y la gestión positiva del pensamiento determina nuestro grado de felicidad, nos hace o no entender la vida y relacionarnos. ¿Yo qué quiero para mi hijo? Que sea feliz.
Sería importante educar y enseñar, compartir y aprender en la escuela más sobre la vida real.
Los niños y niñas por naturaleza son curiosos y les encanta aprender. Si el aprendizaje está sobrecargado de normas y no lleva el ritmo personal del que aprende,entonces, en muchos casos se convierte en carga pesada en lugar de en liberación, en entendimiento.
Conozco "Wiñaypaq" ( la escuela de las relaciones) en el Valle Sagrado, Cuzco, Perú y he estudiado la escuela Pestalozzi en Ecuador. No son perfectas pero lo básico humano está mejor cubierto. Son más reales que 31 niños y niñas sentados en hilera seis horas al día en una situación jerarquizada con poca ida y vuelta.
Lo básico humano falta, a veces, en nuestras escuelas oficiales... Pero ya estamos inmunizados, no nos  produce daño porque lo entendemos como "normal".
Más que una alternativa, me gustaría tener el valor y la lucidez de poner en práctica- comunitariamente-  en nuestras escuelas,  algunas ideas que funcionan y son necesarias para que los seres humanos crezcan cada día más humanizados, seres humanos bellos, seres humanos que tiendan a la plenitud.
  • Organizar y crear espacios diferentes.
  • Organizar y crear relaciones diferentes entre profesorado, alumnado y familias.
  • Trabajar y jugar con materiales diferentes.
¿Cómo de diferentes?
Pensemos entre todos la alternativa para hacer crecer a la pública. ¿Qué se te ocurre?

A mí, por ejemplo, me apetece aprender más del alumnado y sus familias, me apetece crear el conocimiento entre todos, ser no más una guía, tanto como esto. Y es que yo no sé nada, cada día menos. Durante el camino me he ido librando de pensamientos, y he ido atesorando pasos más serenos y ligeros. Si eso he aprendido, si eso me ha regalado la vida: ¿cómo empeñarme en llenarles la cabeza a presión y el corazón a estos jóvenes para que se la vacíen durante el resto de su tiempo?. Cuanto más me he empeñado, de hecho, menos aprendizajes reales y duraderos consigo. El empeño debe ser suyo.



15 comentarios:

  1. Nuestros alumnos estudian porque hay controles.
    Los padres valoran que se dé el temario completo, pese a ser el libro «gratis».
    La inspección nos pide papeles y más papeles, obstáculos y paradoja a veces para la consecución de resultados académicos aceptables.
    A mí me preocupa que de las aulas salgan, sobre todo, buenas personas... ¡Eso sí que son avales para el futuro!
    Y en este río revuelto ¿cómomelamaravillaría yo?andamos.

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    1. Sí, esa es la pregunta. ¿Cómo ayudar a que sean buenas personas? En este mundo que ha evolucionado tanto tecnológicamente pero en el que no ha habido un desarrollo paralelo humano, en el que proliferan todo tipo de ayudas para evolucionar externas. Y la escuela¿ qué puede hacer? ¿Se te ocurre algo concreto, Jorge?

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  2. Hoy le dije a un alumno que le quedaba sólo un trabajo por entregar. Se quedó pensativo y me contestó que él pensaba que le quedaban dos. Se sentó y le dije que ya revisaría los trabajos para confirmarle mis datos. Cuando terminó la clase me dijo que estaba seguro de que le quedaban dos trabajos no uno. Le dije "como para mí la honradez es muy importante, te pongo inmediatamente un positivo". Me contestó riéndose:"¿Qué haría usted si le dijera que he copiado en todos los exámenes? ¿También me pondría un positivo?". Nos reímos con ganas. Me sentí orgulloso de la reacción honesta del alumno y salí alegre de clase. He aprendido.

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    1. Y yo alegre de leerte. ¡Qué bueno, Juan Carlos! Me parece fundamental esa honestidad. Y la risa. La risa está desprestigiada en las aulas. Estaría bien volver a darle prestigio. Decía Víctor Hugo que "es el espacio más cercano entre dos personas". ¿Cuántas horas crees que deberíamos reírnos a la semana con los estudiantes? jajaja

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  3. A mí me gustaría no dar clase. Me gustaría que mi asignatura no se llamara Lengua sino Creatividad. Que tuviera que ver únicamente con leer, escribir, hablar. De este curso con el bachillerato de adultos me quedo con esto: la piel de gallina con Ana Rosa leyendo a Gil de Biedma; el relato de Daniel, ganador de nuestro certamen y gestado de madrugada mientras hace el pan, por eso le salió lo que le salió; las tertulias casi literarias y siempre apasionadas a propósito de las lecturas para selectividad y ya está bien la broma; las horas extras de los viernes con los de 1º y porque ellos me lo han pedido leyendo y dramatizando La vida es sueño; el equipaje de mano confeccionado con todo el cariño para mis alumnos y que solo contiene títulos de obras que les harán mejores si cabe; la confesión de Marina, que me dijo en la fiesta de graduación gracias por enseñarme a leer.

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    1. Ay Carmen. Gracias por compartir. Lo que dices lo entiendo hasta la raíz. Qué suerte que hayan dado contigo Ana rosa, Daniel y Marina y otros muchos, entre ellos yo, si me lo permites. Y qué suerte para nosotras, las apasionadas de la palabra, encontrarlos a ellos y a ellas en el camino. Si no, no tendría sentido esto. Te mando un abrazo enorme. Muchas ganas de dártelo en persona. Hoy me he acordado mucho de ti leyendo y buscando entrevistas de Angelica Lidell, ¿la conoces?

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  4. https://plus.google.com/communities/109884545472617380981
    Este enlace es de "la clase al revés". Es un grupo de google plus y hay que solicitar unirse. Es interesante y te pone en contacto con un montón de gente que tiene nuestras mismas inquietudes. Yo me lo paso muy bien, además.
    No la conozco pero suficiente con que tú me lo digas para buscarla por ahí.
    Otro abrazo para ti. Deseandico que llegue julio...

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    1. Gracias, Carmencita mía. Sí, ya me he unido. Parece interesante a priori. Vamos comentando sensaciones, o si no las comentamos en persona en verano, que ya no queda nada. Ganitas de verte y sí, busca a Angélica Lidell: sé que te gustará. En cuanto tenga un rato cuelgo un post de ella. Fascinante, demoledora, artista.

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  5. Por cierto, hace dos años intentamos introducir las comunidades de aprendizaje en nuestro centro, después de haber asistido a un proceso de formación bastante completo y con asesoramiento de otras escuelas en donde ya está funcionando, y nos cortaron la cabeza como equipo directivo. ¿Qué habría que hacer para saltar esta valla, la del profesorado retrógrada y anquilosado en esquemas educativos que ya no encajan? ¿Cómo hacer que se conviertan en una minoría o que simplemente se dediquen a otra cosa, poner sellos, hacer fotocopias, saltar acequias..? no, esto último no, que es muy bonito y no lo sabrían apreciar.

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    1. Esto de las comunidades me gusta como idea. Quiero que me cuentes más, es decir, cómo se formula en la práctica. Me espero al verano y me lo cuentas.

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  6. Los cambios estructurales globales son imposibles y consumen nuestras energías. En el aula y en la vida diaria podemos iniciar nuevos senderos de creatividad. Me gustan los senderos porque son caminos que la gente anónima traza por necesidad, de forma espontánea. Hay prácticas que podemos infiltrar en este sistema. En lugar de una ética de dinosaurios, propongo una ética de roedores. Tenemos que crear situaciones educativas que poco a poco vayan desmenuzando las estructuras. Y cuando los dinosaurios vean lo felices que somos los roedores...

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    1. Estoy totalmente de acuerdo. Esta ética cortada a nuestra medida, que nos engloba y salpica inevitablemente a nuestro alrededor es lo mejor. Qué imagen más estupenda, algo había leído en tu blog (que dejo aquí cerebrosentoneles.blogspot.com.es para quien nos lea y le interese) y ahora que lo explicas en este comentario, lo puedo entender mejor. Roer, roer, despacio, constantes, para desmenuzar estructuras... fascinante. Fascinante. Gracias.

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  7. Hola, Mon, lamento que al final no nos vimos en Jerez esta Semana Santa. Me interesa todo lo que contáis tú y tus amigos en tu blog. Este año en Almería he descubierto el Mindfulness, la Atención Consciente, como una herramienta para afrontar las actividades cotidianas con más serenidad y la mente más clara, serenidad y claridad que le transmites a los alumnos cuando practicas esto. Todavía estoy empezando pero me parece algo interesante para todo el mundo, pero en especial para los docentes, que trabajamos con personal tan sensible.
    Agradezco que me mandes de vez en cuando una entrada a tu blog. Un beso muy grande y un abrazote.

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    1. Sí, no estaban las meigas de nuestra parte, compañeira. Ya buscaremos momento más propicio. Me alegro de leerte y me gusta lo que cuentas. Esa consciencia del presente, ¿verdad?, ¡qué belleza! Esa sucesión de consciencias presentes... qué difícil a veces, y otras qué sencilla y natural.
      Me está gustando mucho leer todas las respuestas a esta pregunta de la entrada del blog. Hay muchos caminos por explorar. Qué bien que estemos en alguno.
      Te mando muuuchos besos, preciosa y espero verte más pronto que tarde ;)
      Seguiré enviandote cosas de vez en cuando.

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